La cadena holandesa Droppie, que recompensa a los ciudadanos por reciclar residuos domésticos clasificados, ha recibido una importante inversión para su expansión. Actualmente con 13 establecimientos, la compañía planea aumentar su presencia a 70 tiendas en los Países Bajos. Este modelo de negocio incentiva la separación de residuos a cambio de una compensación económica directa para los usuarios. La inversión permitirá a Droppie ampliar su infraestructura y llegar a un público más amplio, promoviendo así una mayor tasa de reciclaje. La empresa se enfoca en facilitar el proceso de reciclaje y convertirlo en una actividad rentable para los ciudadanos. Se espera que la expansión genere un impacto positivo en la economía circular del país y reduzca la cantidad de residuos enviados a vertederos.