El Parlamento holandés presiona al gobierno para acelerar la implementación de medidas más contundentes contra la mutilación genital femenina (MGF). Los partidos VVD, CDA y SP critican la lentitud en la aprobación de una ley que permita prohibir la salida del país a niñas en riesgo de sufrir esta práctica en el extranjero. Consideran que las campañas informativas en aeropuertos y escuelas son insuficientes. Actualmente, aunque la MGF es ilegal en los Países Bajos y puede acarrear penas de cárcel, aún no ha habido condenas. Los parlamentarios exigen una mayor persecución de los responsables, a pesar de las dificultades para denunciar, dado que a menudo son familiares cercanos. Se debate la implementación de una obligación de denuncia para profesionales de la salud y la educación, quienes deberían alertar a las autoridades si sospechan de un caso. El gobierno se comprometió a legislar sobre este tema, pero los plazos se han retrasado, generando frustración en el Parlamento.