La fábrica de papel Folding Boxboard en Eerbeek, Países Bajos, ha solicitado un aplazamiento de pagos, sumándose a las dificultades que atraviesa el sector papelero en la región de Gelderland. Esta es la tercera vez en pocos años que una importante empresa de papel en Eerbeek se enfrenta a problemas financieros, tras la declaración de quiebra de Coldenhove en mayo y el cierre de De Hoop hace tres años. La empresa matriz alemana, Baiersbronn Frischfaserkarton, ya ha solicitado la insolvencia. A pesar de la situación, la fábrica de Eerbeek, que emplea a unos 220 trabajadores, continúa operando al menos hasta el lunes. La dirección de la fábrica se ha negado a comentar la situación financiera, remitiendo a la prensa a la información proporcionada por el administrador concursal. Los sindicatos señalan que el sector enfrenta altos costos energéticos y una creciente competencia internacional, agravada por medidas comerciales como los aranceles estadounidenses. Expertos del sector reconocen las dificultades del mercado, pero resaltan la importancia del papel para el embalaje y su potencial de reciclaje.
