La fiscalía neerlandesa ha decidido no apelar el fallo judicial relacionado con el robo al Museo de Drenthe, poniendo fin al caso. Los tres responsables fueron condenados a 47 meses de prisión por su participación en el espectacular robo ocurrido en enero del año pasado. Inicialmente, la fiscalía había solicitado penas de 44 meses para dos de los sospechosos, quienes llegaron a un acuerdo con la justicia a cambio de la devolución de parte del botín. Para el tercer sospechoso, se había pedido una pena de 5,5 años, al no haber colaborado con las autoridades. El tribunal de Assen impuso la misma pena a los tres acusados, al no poder determinar el papel individual de cada uno en la recuperación de las joyas robadas. Una valiosa pulsera de oro, valorada en 500.000 euros, permanece desaparecida. El robo involucró la explosión de una entrada del museo y el sustrajo de piezas de una colección de patrimonio rumano, incluyendo el casco de Cotofenesti, un símbolo nacional de Rumanía. El valor asegurado de las piezas robadas ascendía a 5,7 millones de euros.