El aumento de las olas de calor en los Países Bajos está provocando un incremento en la instalación de sistemas de aire acondicionado en los hogares. Alrededor del 20% de las viviendas neerlandesas ya cuentan con estos dispositivos, reflejando una adaptación a las temperaturas más elevadas. Este cambio es notable considerando que tradicionalmente el aire acondicionado no era común en el país. Expertos señalan que la tendencia probablemente continuará a medida que los veranos se vuelvan más cálidos y frecuentes. La instalación de aire acondicionado plantea también interrogantes sobre el consumo energético y su impacto en la red eléctrica. Las autoridades están considerando estrategias para gestionar esta creciente demanda y promover soluciones de refrigeración más sostenibles. El fenómeno ilustra los efectos del cambio climático en la vida cotidiana de los ciudadanos neerlandeses.
