La intensa ola de calor que batió récords en los Países Bajos finalizó abruptamente con violentas tormentas y descargas eléctricas durante el fin de semana. Se registraron más de 300.000 impactos de rayos en todo el país, causando daños materiales significativos. Las provincias orientales fueron las más afectadas, con inundaciones locales y árboles derribados. Los servicios de emergencia respondieron a numerosos incidentes, incluyendo inundaciones en sótanos y carreteras intransitables. Aunque no se reportaron heridos graves, las autoridades instan a la precaución debido a posibles desprendimientos. Se espera que las temperaturas vuelvan a la normalidad en los próximos días, poniendo fin a semanas de calor extremo.