El gobierno neerlandés expresa reservas sobre la construcción de reservas adicionales de gas natural. Según la ministra Van Veldhoven, aumentar las reservas nacionales podría perturbar el mercado del gas y, paradójicamente, elevar los precios para consumidores y empresas. La carta al parlamento advierte que esta medida no garantizaría menores costos en la factura del gas. La preocupación central es que una oferta artificialmente incrementada pueda desestabilizar los precios existentes. Se busca evitar un escenario donde los hogares y las empresas paguen más caro por el gas a pesar de los esfuerzos por asegurar el suministro. La política energética holandesa se enfrenta a este dilema entre seguridad de suministro y asequibilidad.