El portero Bart Verbruggen realizó su debut en un Mundial con la selección holandesa en el partido contra Japón, disputado en Dallas. Su participación fue objeto de debate durante toda la semana debido a su estado físico. A pesar de finalmente estar apto para jugar, Verbruggen expresó sentimientos encontrados tras el encuentro. Aunque cumplió su sueño de debutar en un Mundial, el resultado del partido y su propia actuación le dejaron con una sensación de decepción. El portero reconoció sentirse frustrado por no haber podido ofrecer su mejor nivel. La prensa holandesa destaca la importancia de este debut a pesar de las circunstancias. Se espera que Verbruggen continúe defendiendo la portería naranja en los próximos partidos del torneo.