En Europa, las empresas están cambiando la forma en que adquieren vehículos para sus flotas, priorizando el leasing operativo full service sobre la compra directa. Esta modalidad implica el pago de una cuota mensual que cubre todos los aspectos relacionados con el vehículo, incluyendo mantenimiento, seguros, neumáticos y posibles imprevistos. La reventa del vehículo también queda a cargo de la empresa de leasing. Holanda se destaca como un caso ejemplar, donde más del 80% de los vehículos de empresa son adquiridos a través de esta fórmula. Esta tendencia refleja una búsqueda de optimización de costos y simplificación de la gestión de flotas empresariales. El leasing operativo permite a las compañías centrarse en su actividad principal, delegando la administración de los vehículos a especialistas. Se espera que esta práctica continúe expandiéndose en otros países europeos.
