Dos empresas en Tubbergen recibirán multas tras el fallecimiento de un aprendiz de 16 años durante sus prácticas. El supervisor de la práctica ha sido condenado a 40 horas de trabajo comunitario. La fiscalía ha optado por esta resolución para evitar un largo proceso judicial para los familiares de la víctima. Una empresa deberá pagar una multa de 60.000 euros, mientras que la otra pagará 15.000 euros. El adolescente falleció tras una electrocución mientras trabajaba en un hotel, debido a un cable con tensión. La investigación reveló graves deficiencias en las medidas de seguridad, incluyendo la falta de comprobación de que la instalación estuviera sin corriente y una supervisión inadecuada dada la edad y la experiencia del aprendiz. Los padres del joven han expresado su aceptación de esta resolución, reconociendo que ninguna medida puede devolver a su hijo.