La prolongada sequía en la provincia de Gelderland, Países Bajos, ha provocado la suspensión de varios transbordadores fluviales. Los bajos niveles del río Rin y sus afluentes, Waal e IJssel, son la causa principal de esta situación sin precedentes. El río Rin alcanzó la semana pasada su nivel más bajo registrado, impidiendo el funcionamiento seguro de los transbordadores. Actualmente, los transbordadores entre Doornenburg y Pannerden, Rheden y Rhederlaag, Druten y Dodewaard, Beuningen y Slijk-Ewijk, y la línea de Culemborg no están operativos. El jefe de transbordadores, Richard van Oijen, indica que es la primera vez en la historia que se detienen las operaciones debido a la falta de agua, no por inundaciones. La duración de esta interrupción es aún incierta, aunque otros transbordadores en la zona del IJssel ya han sido suspendidos previamente.