La selección holandesa disputa su segundo partido de la Copa Mundial este sábado en Houston, Texas. Las temperaturas extremas, alrededor de 36 grados Celsius, están dificultando la experiencia para los seguidores "Oranje" presentes en la ciudad. Los aficionados han expresado su malestar por las condiciones climáticas, describiéndolas como insoportables. La humedad agrava aún más la sensación térmica, complicando la asistencia y el disfrute del evento deportivo. Las autoridades locales no han emitido aún recomendaciones específicas para los espectadores debido al calor. Se espera que las altas temperaturas persistan durante el desarrollo del partido. La situación plantea interrogantes sobre el impacto del clima en el rendimiento de los jugadores y el bienestar de los asistentes.
