Los Países Bajos experimentaron temperaturas superiores a los 30 grados Celsius el jueves, generando una ola de calor inusual. A pesar de las altas temperaturas, se observó una gran afluencia de personas en las calles. Mientras algunos ciudadanos disfrutaban del clima, otros se veían obligados a continuar trabajando. Un empleador se ha hecho notorio por negarse a conceder permiso a un trabajador para que se ausentara debido al calor extremo. Este incidente ha generado debate sobre las condiciones laborales durante las olas de calor. La situación contrasta con aquellos que aprovecharon el raro calor para actividades al aire libre.