La empresa neerlandesa Nearfield Instruments, con sede en Rotterdam, ha captado 380 millones de dólares en una ronda de financiación. La compañía se especializa en el desarrollo de maquinaria para la detección de defectos en microchips durante su proceso de fabricación. Esta inversión fortalecerá su posición en el sector de la tecnología profunda (deep-tech) y permitirá ampliar su producción. Nearfield Instruments busca abordar la creciente demanda de chips de alta calidad y fiabilidad. La financiación será destinada a la expansión de la empresa, el desarrollo de nuevas tecnologías y la contratación de personal. Se espera que esta ronda de inversión contribuya significativamente al ecosistema tecnológico de los Países Bajos. La empresa se enfoca en mejorar la eficiencia y precisión en la fabricación de semiconductores.
