Un reciente estudio revela una disminución en el número de empresas neerlandesas afectadas por ciberataques el año pasado, así como una reducción en los daños ocasionados. A pesar de esta tendencia positiva, la investigación advierte sobre el creciente peligro que representan las amenazas impulsadas por la inteligencia artificial (IA). Los expertos señalan que la IA podría facilitar ataques más sofisticados y difíciles de detectar. Si bien la concienciación y las medidas de seguridad han contribuido a la disminución de los incidentes, la IA introduce un nuevo nivel de complejidad. Las empresas deben adaptarse y fortalecer sus defensas para contrarrestar estas nuevas vulnerabilidades. El informe subraya la importancia de la inversión en ciberseguridad y la formación del personal para mitigar los riesgos emergentes.
