Tres funcionarios de aduanas neerlandeses, acusados de robar información de los sistemas informáticos de su empleador y otros delitos, podrán esperar su juicio en libertad según decisión del tribunal de Rotterdam. Los individuos, de 26, 41 y 45 años, trabajaban en un departamento encargado de la selección para controles. Se les imputan cargos de soborno, violación de secreto profesional, allanamiento informático y preparación para la importación de cocaína, además de lavado de dinero para dos de ellos. La investigación, iniciada tras una denuncia anónima, involucró escuchas telefónicas y el uso de un agente encubierto. Los sospechosos supuestamente discutieron sobre la importación ilegal y la posibilidad de controlar operaciones en la aduana de Vlissingen. La policía registró sus propiedades, incautando datos, dinero y bienes de lujo tras su arresto y fueron suspendidos de sus funciones. El tribunal considera que no existen motivos suficientes para mantenerlos detenidos preventivamente, aunque las acusaciones permanecen vigentes.