Varios concejales de Wijk bij Duurstede han recibido amenazas debido a su participación en la decisión de establecer un centro de acogida temporal para solicitantes de asilo. Los incidentes se suman a actos de vandalismo previos contra el ayuntamiento. La alcaldesa Doornenbal expresó su preocupación, señalando la circulación de una lista con los domicilios de los concejales. Algunos ediles se sienten intimidados e inseguros, incluso en su tiempo libre, según declaraciones de Freddy Scherpenzeel. La alcaldesa enfatizó que estas acciones cruzan una línea inaceptable, afectando la capacidad de los representantes electos para desempeñar sus funciones. Los disturbios, que incluyen daños al ayuntamiento y agresiones a la policía, han generado un clima de inseguridad entre los residentes. Las autoridades han reforzado la seguridad en las instalaciones municipales y están investigando las amenazas.