El exvicepresidente del Consejo de Estado, Thom de Graaf, ha propuesto reformar el sistema electoral neerlandés para evitar elecciones anticipadas tras la caída de un gobierno. De Graaf argumenta que la práctica actual de convocar a nuevas elecciones interrumpe la estabilidad política y dificulta la formación de políticas a largo plazo. Propone un modelo similar al de Dinamarca, donde el parlamento permanece en el cargo durante un período fijo de cuatro años, incluso si el gobierno cae, buscando una nueva coalición en lugar de disolver la cámara. Considera que la frecuente rotación de parlamentarios impide su desarrollo profesional y la consolidación de mayorías estables. Líderes de otros partidos, como Klaver de Pro, han acogido favorablemente el inicio de este debate, reconociendo los beneficios potenciales para la estabilidad política. Sin embargo, se anticipa una discusión extensa sobre la viabilidad y los detalles de esta propuesta.