Las autoridades de Leiden, Países Bajos, han detectado un aumento en el alquiler ilegal de habitaciones estudiantiles a trabajadoras sexuales. Los pisos de estudiantes son subarrendados temporalmente para ser utilizados como espacios para la prostitución. El ayuntamiento de Leiden ha anunciado una ofensiva de verano para combatir esta práctica. La iniciativa busca frenar la conversión de alojamientos estudiantiles en "peeskamers" (locales de prostitución). Esta tendencia explota la escasez de viviendas y la demanda de alojamiento asequible para estudiantes. Las autoridades están actuando tras detectar anuncios que facilitaban la identificación de estas actividades ilegales. Se espera que otras ciudades sigan el ejemplo de Leiden para abordar este problema creciente.