En 2020, residencias de ancianos en los Países Bajos se vieron privadas de mascarillas preventivas durante meses, según revelaciones de una investigación sobre la gestión de la pandemia. Asesores gubernamentales son señalados por no haber priorizado el suministro de estos equipos de protección a los centros de cuidado. La falta de mascarillas expuso a residentes y personal a un mayor riesgo de contagio de COVID-19. La investigación busca determinar las fallas en la respuesta inicial a la crisis sanitaria. Se cuestiona la disponibilidad y distribución de recursos esenciales para proteger a los grupos más vulnerables. Las audiencias públicas están examinando las decisiones tomadas durante los primeros meses de la pandemia. Este hallazgo plantea serias interrogantes sobre la preparación y la respuesta del gobierno ante emergencias sanitarias.
