La FIOD (la unidad de investigación financiera de los Países Bajos) allanó múltiples propiedades pertenecientes al empresario Charles Ratelband. Ratelband, de 46 años, es sospechoso de malversación y lavado de dinero, habiendo recaudado 23 millones de euros de inversores a partir de 2022. Los fondos fueron prometidos para inversiones ecológicas en energía eólica, parques solares y tecnología de hidrógeno, pero se presume que no se utilizaron para esos fines. Adicionalmente, los inversores ya no están recibiendo los rendimientos prometidos. Se investiga que parte del dinero fue transferido a una cuenta privada del sospechoso. Ratelband no ha ofrecido comentarios y no ha podido ser contactado, mientras que sus líneas telefónicas parecen estar desconectadas o asignadas a terceros. Este caso se suma a investigaciones previas sobre actividades financieras cuestionables asociadas a Ratelband.