Las tormentas de polvo, conocidas como el “Dust Bowl”, aparecieron en el horizonte como cadenas montañosas y oscurecieron el cielo durante días en Estados Unidos. La erosión del suelo dejó a millones de personas sin posesiones y obligó a abandonar sus hogares. Esta devastación fue, en parte, consecuencia de las propias acciones humanas. El fenómeno del "Dust Bowl" representó un periodo de severa sequía y malas prácticas agrícolas. La pérdida de la capa fértil del suelo tuvo un impacto socioeconómico enorme. El éxodo rural masivo reconfiguró el paisaje demográfico de la nación.