Cientos de refugiados han estado viviendo en las aceras de la calle Che Guevara en Durban durante casi dos meses, tras huir de la supuesta violencia xenófoba. Los refugiados, en conversación con IOL, describieron las condiciones de vida como insoportables y denunciaron haber sufrido actos de violencia. Esta situación precaria pone de manifiesto la falta de refugio y asistencia adecuada para estas personas desplazadas. Los refugiados expresan su necesidad básica de un lugar seguro donde resguardarse. La comunidad internacional y las autoridades locales se enfrentan a la presión para abordar esta crisis humanitaria. La falta de soluciones a corto plazo agrava la desesperación de este grupo vulnerable. Las narraciones de los refugiados destacan la urgencia de encontrar una resolución sostenible y humana.