Protestas contra la inmigración se intensificaron en Durban y Soweto, resultando en disturbios y actos de vandalismo. Vehículos fueron incendiados y varios negocios sufrieron daños durante las manifestaciones. Las autoridades desplegaron a la policía para intentar contener la creciente tensión y restaurar el orden público en ambas ciudades de Sudáfrica. Las imágenes muestran la magnitud de los destrozos y la violencia que se desató en las calles. Las causas de las protestas parecen estar relacionadas con el descontento económico y la percepción de que los inmigrantes están compitiendo por empleos y recursos. Se desconoce por el momento el número de detenidos o heridos a causa de los enfrentamientos. La situación sigue siendo volátil y las autoridades instan a la calma.