Duran Duran ofreció un concierto en Avicii arena caracterizado por una estética llamativa y, para algunos, de mal gusto. A pesar de la falta de sutileza en su presentación visual, la banda demostró un notable sentido del humor y una gran capacidad de autocrítica. Lo que realmente impresionó fue la amplitud de su repertorio musical, que abarcó varias décadas de éxitos. El concierto en Avicii arena fue una celebración de la trayectoria de Duran Duran, mostrando su evolución y versatilidad. La energía en el recinto fue palpable, con los fans disfrutando de los clásicos y nuevos temas. A pesar del factor "kitsch”, la banda supo conectar con el público a través de su música y presencia escénica.