Una serie de ataques dramáticos en instituciones educativas polacas ha desencadenado una fuerte disputa política en Polonia. El ex presidente Andrzej Duda publicó un mensaje sin precedentes en las redes sociales, responsabilizando directamente al primer ministro Donald Tusk por la escalada de agresividad entre los jóvenes. Duda acusó a Tusk de fomentar un ambiente que contribuye a estos incidentes violentos. La publicación generó una inmediata reacción y condena por parte de los aliados de Tusk, quienes lo calificaron de irresponsable. Este enfrentamiento intensifica la polarización política en Polonia. El ataque de Duda se centra en la presunta inacción del gobierno ante el creciente problema de la violencia juvenil en las escuelas polacas. La situación plantea interrogantes sobre la seguridad y el clima social en el país.