Dubrovnik, la joya del Adriático croata, experimenta una afluencia masiva de turistas a mediados de junio. Las calles principales, conocidas como Stradun, y las históricas murallas de la ciudad se encuentran repletas de visitantes provenientes de diversas nacionalidades. La imagen refleja el impacto del turismo en la ciudad, un sector clave para la economía local. Esta alta concentración de personas genera tanto oportunidades como desafíos en términos de gestión y sostenibilidad. Las autoridades locales se preparan para una temporada turística intensa, buscando equilibrar la experiencia del visitante con la preservación del patrimonio cultural. La situación actual evidencia la popularidad de Dubrovnik como destino turístico internacional.