Residentes de varios complejos habitacionales en Dublín han expresado su frustración al no poder cargar sus vehículos eléctricos. Las quejas, recibidas por The Journal, señalan una aparente falta de preparación en las nuevas urbanizaciones para satisfacer la creciente demanda de puntos de carga. Los propietarios reportan dificultades para instalar cargadores individuales debido a limitaciones en la infraestructura existente. Esta situación plantea interrogantes sobre la planificación y el cumplimiento de normativas relacionadas con la movilidad eléctrica en nuevos desarrollos. Algunos residentes sienten que las autoridades y los promotores inmobiliarios están “eludiendo responsabilidades” en la provisión de esta infraestructura esencial. El problema afecta la viabilidad de la adopción de vehículos eléctricos para quienes viven en estas áreas y exige una solución urgente. Se debate si las nuevas urbanizaciones están siendo suficientemente equipadas para el futuro de la movilidad sostenible.