Un vuelo procedente de Dubái hacia Tel Aviv fue secuestrado y desviado a Arabia Saudita, donde el presunto atacante está actualmente bajo custodia. El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, declaró que solicitará la extradición del piloto, prometiendo severas consecuencias. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado que el individuo fue radicalizado por el Islam. Las autoridades saudíes están colaborando en la investigación del incidente. Se desconoce el motivo exacto del secuestro y el estado de los pasajeros a bordo. Este evento eleva las tensiones en la región y plantea preguntas sobre la seguridad aérea. Se espera que más detalles se revelen a medida que avance la investigación en Arabia Saudita.