Autoridades de Dubái, incluyendo al príncipe heredero, se reunieron con cientos de empresarios el 10 de marzo para mitigar el impacto económico de una posible guerra con Irán. El objetivo principal es mantener a Dubái como un centro clave para el turismo y las finanzas. La iniciativa busca involucrar al sector privado en la estabilización económica ante la incertidumbre regional. Aunque se espera que Dubái pueda recuperarse, las autoridades reconocen que el retorno a la normalidad económica tomará tiempo. La reunión subraya la preocupación de Dubái por las potenciales consecuencias de una escalada de tensiones en la región. Se busca fortalecer la resiliencia económica del emirato ante un escenario de conflicto. La estrategia se centra en la colaboración público-privada para afrontar los desafíos económicos futuros.
