Michael Kadar, de 27 años y con doble nacionalidad estadounidense e israelí, ha sido acusado en Florida de delitos de odio y amenazas de bomba dirigidas a instituciones judías entre 2016 y 2017. Las amenazas también se extendieron a lugares en Georgia y Washington D.C. Kadar fue extraditado para enfrentar estos cargos en Estados Unidos. Anteriormente, cumplió una condena de siete años en Israel por delitos similares. Las autoridades estadounidenses lo vinculan a una serie de llamadas amenazantes que causaron alarma en las comunidades judías. Se espera que el juicio determine su responsabilidad en estos incidentes. El caso ha atraído la atención debido a la naturaleza de los delitos y la implicación internacional.
