La policía de Herceg Novi, Montenegro, detuvo a un ciudadano británico por conducir bajo los efectos del alcohol. El conductor presentaba una concentración de alcohol en sangre de 2.7 por mil, un nivel extremadamente alto. Como resultado de la infracción, el individuo ha sido multado con 4.000 euros. Además de la sanción económica, se le ha impuesto una prohibición de conducir de cuatro meses. El arresto subraya los esfuerzos de las autoridades montenegrinas para combatir la conducción en estado de ebriedad y garantizar la seguridad vial. Este incidente pone de manifiesto los riesgos asociados con el consumo de alcohol y la conducción.
