Edwin Vargas García, alias Sobrino, presunto líder de narcotráfico, habría continuado dirigiendo una red de préstamos extorsivos, conocidos como "gota a gota", desde el centro penitenciario La Reforma, en Alajuela, Costa Rica. A pesar de estar recluido desde enero de 2025, los mensajes revelan su posible control sobre esta actividad ilegal. Las autoridades costarricenses investigan cómo el presunto narcotraficante pudo coordinar estas operaciones desde prisión. Se busca determinar el alcance de la red y la participación de otros individuos en este esquema de cobros ilegales. La investigación apunta a la posible complicidad dentro del sistema penitenciario para facilitar las comunicaciones de "Sobrino". Este caso pone de manifiesto los desafíos en el control de la delincuencia organizada en Costa Rica.