Un hombre falleció ahogado este miércoles en la piscina municipal de Larslunda, en Strängnäs, Suecia. Testigos presentes en el lugar, como Annika Löfgren, describen una situación caótica tras el incidente. Löfgren, quien se encontraba en la piscina con su nieto, señala la ausencia de personal de salvamento visible en las inmediaciones de las piscinas. La testigo enfatiza que no busca culpabilizar, pero considera que existen fallas en los protocolos de seguridad si no hay supervisión activa. La falta de personal impidió, según su testimonio, una rápida activación de la alarma. Las autoridades competentes han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del suceso y evaluar los procedimientos de seguridad de la instalación.