La sequía en la República Checa ha provocado una disminución drástica del nivel de agua en el embalse de Orlická, revelando hallazgos inusuales. El nivel del agua ha descendido quince metros desde la primavera, exponiendo partes de casas y un cementerio del pueblo de Červená nad Vltavou, inundado en su mayor parte por el embalse. Además de estructuras domésticas, han emergido restos de búnkeres y cavidades rocosas que sirvieron de refugio al resistente Miloš Blažek, quien se ocultó del Gestapo durante nueve meses. En las orillas también se han descubierto barriles oxidados, generando preocupación entre los habitantes sobre una posible conexión con los asesinatos ocurridos en la zona en la década de 1990. Las autoridades investigan el origen de estos objetos para descartar cualquier vínculo criminal. Esta situación inusual ofrece una ventana al pasado sumergido por el embalse.