Moscú reportó haber interceptado más de 80 drones en un ataque durante la madrugada del lunes, pocos días después de un ataque ucraniano a una refinería de petróleo en la ciudad. Paralelamente, ataques rusos en territorio ucraniano causaron la muerte de al menos seis civiles, incluyendo a un padre y a su hijo. Las autoridades rusas atribuyen la oleada de drones a Ucrania, mientras que los ataques en Ucrania son responsabilidad de las fuerzas rusas. Este intercambio de ataques se produce en un contexto de intensificación del conflicto. No se han reportado daños significativos en Moscú, aunque las defensas aéreas estuvieron activas durante varias horas. La situación humanitaria en Ucrania continúa deteriorándose debido a los constantes bombardeos.
