Moscú fue objeto de un ataque masivo con drones durante la noche del jueves, generando columnas de humo y lluvia de aceite en varios puntos de la ciudad. Residentes reportaron la ausencia de alertas de sirenas durante el incidente, lo que ha generado interrogantes sobre la efectividad de los sistemas de defensa aérea. Las autoridades rusas confirmaron la intercepción de las aeronaves no tripuladas, atribuyendo la responsabilidad a Ucrania, aunque Kiev no ha confirmado ni negado su participación. El ataque provocó la suspensión temporal de vuelos en los aeropuertos de la capital. Se reportaron daños menores en edificios y vehículos, pero no se han confirmado víctimas. El incidente representa una escalada en el conflicto y plantea dudas sobre la seguridad en la capital rusa. La investigación sobre las fallas en el sistema de alerta temprana está en curso.
