Residentes de Moscú reportaron la caída de lluvia con residuos de petróleo en varios distritos de la capital rusa. El fenómeno se produjo tras ataques con drones ucranianos contra una refinería petrolera ubicada en las cercanías de la ciudad. Las autoridades no han emitido aún una declaración oficial sobre el incidente ni sobre posibles riesgos para la salud. Videos y fotografías compartidos en redes sociales muestran manchas de aceite en vehículos y superficies. Se desconoce la magnitud total del área afectada por la contaminación. El incidente intensifica las tensiones en la región, marcando una escalada en los ataques dentro del territorio ruso. Ucrania no ha confirmado directamente su responsabilidad, pero ha incrementado sus ataques a infraestructura energética rusa en las últimas semanas.
