Un ataque con dron ruso causó daños significativos a la Lavra de Kiev, el complejo religioso más importante de Ucrania, durante la noche del 15 de junio. El ataque destruyó aproximadamente el 80% del techo del Uspensky Sobor, el templo central del complejo. Actualmente, el acceso al área está restringido. Imágenes y videos capturados previamente por el medio Novinky muestran el estado del complejo antes del ataque. Las autoridades ucranianas han condenado el incidente, calificándolo de acto de vandalismo y un ataque a la herencia cultural. Se están evaluando los daños para determinar el alcance total de la reconstrucción necesaria. Este ataque se suma a una serie de incidentes que han afectado sitios religiosos y culturales en Ucrania durante el conflicto.