Un depósito de combustible que abastecía a dos regiones rusas fue alcanzado por un ataque con drones durante la noche, provocando un incendio de gran magnitud. Las autoridades rusas atribuyen el incidente a la caída de restos de drones, evitando reconocer un impacto directo. El depósito suministraba combustible a regiones fronterizas con Ucrania, aunque no se especificaron cuáles. Se desconoce la extensión total de los daños y si hubo víctimas. Este ataque se suma a una serie de incidentes similares en territorio ruso en las últimas semanas, atribuidos a represalias ucranianas. Moscú ha incrementado sus defensas aéreas en respuesta a estos ataques. La información oficial rusa sobre estos incidentes es limitada y a menudo minimiza el impacto real.
