Un ataque con drones ucranianos ha provocado la paralización de la producción en una gran planta química ubicada en Crimea. El ataque, que consistió en 23 impactos, ha afectado gravemente las instalaciones de la fábrica, conocida como "Titán de Crimea". La planta es un importante productor de productos químicos industriales. Las autoridades no han confirmado aún si hubo víctimas. Este incidente representa una escalada en los ataques ucranianos contra objetivos militares y estratégicos en territorio controlado por Rusia. La interrupción de la producción podría tener implicaciones para diversas industrias que dependen de los productos de esta planta.