Un ataque con drones contra un depósito de petróleo en la región de Yaroslavl, Rusia, ha provocado la caída de lluvia de fuel oil sobre áreas residenciales. Residentes locales han reportado la presencia de este residuo aceitoso en plantas y superficies acuáticas. Las autoridades rusas están investigando el incidente y evaluando la extensión de la contaminación. El ataque ha generado preocupación por el impacto ambiental y la salud pública en la zona afectada. No se han reportado heridos, pero sí daños materiales en el depósito. Este incidente se suma a una serie de ataques similares contra infraestructuras energéticas rusas en las últimas semanas. La situación plantea interrogantes sobre la seguridad de las instalaciones estratégicas en el país.
