Letonia activó la alerta aérea tras la intrusión de un dron en su espacio aéreo, que posteriormente fue derribado por aviones de combate. Simultáneamente, la ciudad ucraniana de Kramatorsk sufrió un intenso bombardeo ruso, evidenciando la escalada del conflicto. Este ataque representa un nuevo episodio de violencia en la guerra de Ucrania, intensificando la tensión en la región. Las autoridades letonas investigan el incidente con el dron para determinar su origen y posibles intenciones. El ataque a Kramatorsk ha causado daños significativos y se temen víctimas civiles. La comunidad internacional ha condenado los recientes acontecimientos y reitera su apoyo a Ucrania.