Un espectáculo de luces con drones en el festival Vivid Sydney, Australia, terminó en un incidente inusual cuando alrededor de 90 drones se desplomaron en el agua. El fallo ocurrió después de que varios dispositivos perdieran la formación programada durante la presentación. Las autoridades investigan las causas del incidente, que pone de manifiesto los desafíos de seguridad inherentes a la tecnología de aeronaves autónomas. El evento ha generado debate sobre la capacidad de respuesta de estos sistemas ante fallos inesperados. Afortunadamente, no se reportaron heridos como consecuencia de la caída de los drones. Este suceso subraya la necesidad de protocolos de seguridad robustos para espectáculos aéreos con drones.