Las autoridades rusas confirmaron los incendios causados por más de 500 drones, según su conteo, sin identificar los objetivos alcanzados. Los ataques afectaron una planta de combustible Kh-101, un segundo centro de datos de Yandex y una refinería en el extremo norte de Rusia. A pesar de la confirmación de los incendios, Moscú no ha revelado qué instalaciones específicas fueron impactadas por los drones. Esta falta de transparencia genera interrogantes sobre la magnitud real del daño y la efectividad de las defensas aéreas rusas. El incidente representa una escalada significativa en el uso de drones en el conflicto actual. El ataque a la refinería, ubicada en una región remota, sugiere un intento de golpear la capacidad de producción de combustible de Rusia. La situación sigue en desarrollo y se espera más información a medida que las autoridades rusas proporcionen detalles adicionales.