Ataques con drones en la región de Krasnodar, sur de Rusia, han resultado en la muerte de al menos seis personas, incluyendo tres menores de edad de 13, 15 y 16 años. El Kremlin atribuye los ataques a Ucrania, aunque no ha habido una confirmación independiente. Los ataques también impactaron instalaciones de la empresa de comercio electrónico Ozon, causando daños materiales. Las autoridades rusas han condenado los ataques, calificándolos como un acto de terrorismo. Este incidente marca una escalada en el conflicto, con un impacto directo sobre la población civil. Se investigan las circunstancias exactas de los ataques y la extensión de los daños. La región de Krasnodar ha declarado luto por las víctimas.