Las autoridades estadounidenses han detenido a cinco personas por su presunta participación en un complot para atacar con drones la Casa Blanca y sus alrededores. El plan, según investigaciones del FBI, involucraba el uso de drones cargados con explosivos dirigidos a edificios cercanos durante el evento de UFC celebrado el fin de semana pasado. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre los objetivos exactos ni la magnitud de los explosivos. La operación para desmantelar la amenaza fue exitosa y no hubo heridos ni daños materiales. Las detenciones se realizaron en diferentes ubicaciones y los sospechosos están siendo interrogados. Este incidente ha generado preocupación sobre la seguridad de eventos masivos y la vulnerabilidad de infraestructuras clave ante el uso de drones.