Moscú fue objeto de un ataque aéreo masivo con drones el jueves, considerado el más significativo desde 2022. El incidente generó temor y frustración entre los ciudadanos, quienes expresaron sus preocupaciones a través de redes sociales y mensajería privada. Hasta el momento, el Kremlin no ha emitido una declaración oficial sobre el ataque. Este evento pone en tela de juicio las promesas de victoria que ha proclamado el presidente Vladimir Putin en relación con la guerra en Ucrania. El ataque demuestra una vulnerabilidad en la seguridad de la capital rusa que no había sido evidenciada previamente. La falta de respuesta pública de Putin alimenta la incertidumbre y la especulación sobre la situación real en el país. Se investigan los daños y las posibles consecuencias del ataque.
