Una conductora sufrió la pérdida total de su vehículo mientras recorría la carretera Transfăgărășan, una de las rutas más emblemáticas de Rumania. El incidente ocurrió después de que la mujer descendiera del automóvil con la intención de tomarse una fotografía. Debido a un descuido crítico y a la falta de precaución al estacionar, el vehículo comenzó a desplazarse sin control. La propietaria presenció con impotencia cómo el coche rodaba cuesta abajo hasta quedar completamente destruido. Este suceso resalta los peligros de las distracciones en zonas de alta montaña. Las autoridades reiteran la importancia de asegurar los vehículos antes de abandonar la cabina. El viaje, que inició como una excursión turística, terminó en un desastre material absoluto.
