El gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha prohibido todas las transacciones de tierras en las áreas controladas por el grupo rebelde M23/Alianza Fleuve Congo (AFC). Esta medida, formalizada a través de un decreto presidencial, busca salvaguardar los derechos de propiedad de las personas desplazadas por el conflicto en la región. La prohibición tiene como objetivo evitar la venta ilegal o la apropiación indebida de tierras pertenecientes a quienes se vieron forzados a huir de sus hogares. El gobierno espera que esta acción proteja los activos de los ciudadanos en medio de la inestabilidad causada por la insurgencia de M23. La decisión refleja una preocupación creciente por la seguridad territorial y el bienestar de la población afectada por la violencia. Se espera que la medida contribuya a la estabilidad a largo plazo una vez resuelto el conflicto.